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Redacción.- Luis Fernando Mendoza

Un juzgado brasileño invalidó las pruebas presentadas en contra Lula Da Silva por corrupción, quien aseguró que es víctima de persecución política.

A través de una notificación realizada por el décimo segundo (12°) Juzgado Federal de lo Penal del Distrito Federal este miércoles, 29 de septiembre de 2021, se determinó que las pruebas derivadas del caso Sitio de Atibaia por presunta corrupción en contra del expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, eran inválidas.

La jueza Pollyanna Kelly Maciel emitió la notificación en la que nuevamente negó la solicitud de reapertura del caso, ya que el Ministerio Público Federal (MPF) no presentó prueba válida. La denuncia presentada por este Ministerio correspondía a una evidencia que ya había sido declarada nula por el Supremo Tribunal Federal (STF), cuando fue develada del caso Lava Jato de Curitiba.

«Dado que se basa en pruebas anuladas por el STF, la denuncia original no pudo ser ratificada de manera genérica e irrestricta, por lo tanto. Repito, la denuncia no pudo ser recibida y permanece en esta condición ya que no se ha indicado la prueba válida que sustente la acusación», apuntó la jueza.

Ante la situación, a través del blog del exmandatario, se indicó que ha sido un perseguido de la justicia y la política, pues «las sucesivas victorias de Lula en los tribunales ponen al descubierto el lawfare (persecución judicial, con el uso de las leyes como arma política)» de la que ha sido víctima el expresidente.

En el blog también se indica que «una vez más Lava Jato no tiene pruebas contra Lula, y que el expresidente fue injustamente encarcelado durante 580 días, por no aceptar cambiar su dignidad por su libertad. ¡La verdad ganó!».

Lula Da Silva, ex Jefe de Estado de Brasil de corte izquierdista, ha sido acusado por recibir sobornos de las constructoras OAS y Odebrecht para reformar una de sus residencias en Atibaia, São Paulo, a cambio de contratos con Petrobras. También ha sido acusado por obstrucción a la justicia, lavado de dinero y tráfico de influencias, por construir un instituto que se encarga de difundir su legado, entre otros casos.