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Redacción. – Adriana Apolo

Los técnicos y pacientes de la Asociación de Jóvenes contra el cáncer protestan por la ausencia del Estado.

Este miércoles 23 de febrero de 2022, la Asociación de Jóvenes contra el cáncer se declaró en huelga de hambre. Desde los exteriores del Palacio de Carondelet, los técnicos, junto a varios pacientes que padecen esta enfermedad y a quienes llaman ‘los guerreros’, iniciaron esta medida por la falta de pagos a los convenios 2022 con el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

Los cuatro técnicos de aquella fundación se albergaron en una carpa de color verde, instalada en la Plaza Grande frente al Palacio de Gobierno. El director de esa organización, Gustavo Dávila, explicó que inicialmente el gobierno anterior, del expresidente Lenín Moreno, no firmó el convenio con la fundación. Esto implicó que no se pueda cubrir los sueldos para los técnicos y tampoco se ha podido proporcionar los kits alimenticios para quienes los necesitan.

A su vez, recordó que la asociación apoya a 1.380 personas diagnosticadas con cáncer a escala nacional. Gustavo Dávila señaló que las autoridades del MIES les ofrecieron suscribir el convenio el año pasado, pero esto no se ha cumplido. Afirmó que “durante 11 años hemos firmado convenios por USD 60 mil para pagar a cuatro técnicos y 40 kits de víveres para los guerreros”.

Manifestaron que existe un año del retraso de los salarios, sin embargo, no han dejado de trabajar porque no quieren abandonar a sus pacientes y familiares. A esto se suma que en este 2022 les eliminaron del listado del MIES. “Estamos en manos del ministro Esteban Bernal, pero no lo quiere hacer”, añadieron.

Los técnicos que se declararon en huelga de hambre son Álex Guajala, Pamela Ortiz, Gloria Flores y Marcela Tovar. “El tema económico es insostenible, desde enero del 2021 estamos sin salario. Solo tenemos la carta de intencionalidad en la que nos piden continuar, pero ahora no quieren firmar”, expresó Pamela Ortiz.

Los manifestantes, algunos en silla de ruedas, otros apoyados en sus muletas o cargando tanques de oxígeno, exclamaban “¿qué pedimos? Que firmen el convenio”. Una escena similar sucedió meses atrás, cuando pacientes con enfermedades graves o huérfanos realizaron varios plantones por el desabastecimiento de medicamentos.